Vancouver – Alaska en el Disney Wonder

Desde el día en que me fui del hotel hacia el barco a sido un no parar de hacer cosas. Fue el martes pasado, cuando tuvimos que levantarnos a as 5.00 de la mañana ya que había que hacer el check out del hotel y sobre las 6.30 de la mañana estaba un autobús esperándonos en la salida para irnos directo al barco.

El trayecto la verdad es que no fue largo, fueron unos 20 minutos de risas, hablando y comentando que seria con lo que nos íbamos a encontrar. Fue llegar el momento que tanto esperábamos, y giramos las cabezas (unas 30 las que habían en el autobús), y sorpresa, desde lejos se podía ver perfectamente “Disney Wonder”, ese era nuestro barco, nuestro crucero donde pasaremos nuestros próximos meses, donde trabajemos más que nunca antes, donde conviviremos unos con otros, donde nos pegaremos las fiestas después de trabajar para al día siguiente tener que levantarte a las 6 de la mañana porque tienes que empezar a trabajar… Un barco, donde día tras día te encuentras cosas que no te puedes imaginar.

Una vez que llegamos al puerto, todos los que estábamos en el autobús, nos bajamos, cogimos las maletas y nos fuimos directamente hacia el control de seguridad que tanto los “Crew Members (tripulantes)”, como los pasajeros debíamos de pasar. Junto al control de seguridad, tuvimos un control de explosivos, vamos que un policía junto al perro Rex oliendo las maletas intentarían ver si quisiéramos hundir el barco, pero no solo eso, justo cuando ya pensabas que estabas dentro del barco a salvo, al subir las escaleras, estaba el perro gemelo de Rex pero en este caso el antidrogas, oliendo de nuevo las maletas buscaba drogas… Lastima que no encontró nada entre tanta gente, pero es que todos sabíamos a donde íbamos y no era plan del primer momento fastidiar lo que muchos como yo teníamos ganas de entrar.

Finalmente, después de tanto control, llegó el momento de entrar al barco. Dejamos las maletas en una habitación y junto a un miembro de tripulación, nos dirigimos a los distintos puntos del barco para ir conociéndolos. Desde los puntos “Aft” hasta los “Foward” pasando por los lados derechos e izquierdo que ahora mismo no me acuerdo que nombre tenían jajaja. Hay tantas cosas que me tengo que aprender que no se ni como lo voy a hacer.
Una de las cosas que nos dijeron en el primer momento fue nuestro número de posición en caso de emergencia. En mi caso tengo el 18, vamos, que si suena la alarma por cualquier cosa, me tengo que dirigir al final del barco al “Aft” donde voy al puesto 18 donde estaremos unas 15 personas, y un “jefe”, nos irá nombrando número por número a ver si estamos todos. Será por numero, porque al haber gente con nombre extraños, pues cada tripulante tiene su numero.

Pues bien, después de pegarnos la excursión por el barco, conociendo las piscinas, los restaurantes, las tiendas, los camarotes de los pasajeros, la suit más cara (todo un lujo para quien pueda pagarlo), etc. Después de todo eso, nos tocó el turno a nosotros, turno en el cual nos asignaban los camarotes. La verdad es que son demasiados pequeños, pero la suerte me acompañó al principio, y me asignaron uno de los clientes, junto a un compañero de la India, estamos en un camarote bastante grande, no por mucho tiempo, ya que el martes nos largamos de aquí para irnos a uno de los tripulantes, pero por los menos habremos disfrutado de la comodidad de los clientes.

El resto del día fue de relax, ya que no tuvimos que hacer nada mas por la tarde. aprovechábamos para irnos para irnos a cenar y descansar para empezar con los “training” al día siguiente.
Los primeros días, hemos tenido demasiados cursos variados, desde como utilizar la macros (tarjeta con la que se utiliza el ordenador para comandar), pasando por cursos de tripulación, salvamento, etc. etc.), hasta tener que estar detrás de un ayudante viendo todo lo que hace en cualquier momento. Ya explicare un poco mas adelante como me va con el tema del trabajo. Ya que no todo es trabajar, siempre se puede sacar algo de tiempo para visitar los sitios donde hacemos puerto, como por ejemplo en Skagway, pueblo de Alaska de unos 650 habitantes de los cuales viven de los turistas de los cruceros. La verdad es que cuando estabas en el pueblo, parecía como si estuvieras en una película de vaqueros. También estuvimos en Tracy Arm, también en Alaska, donde estuvimos viendo los Icebergs, donde supuestamente se podían ver ballenas (cosa que yo no vi), pero si focas!. Además de estos últimos sitios, estuvimos en Ketchikan, capital de Alaska y Juneau, en estos dos no he tenido la oportunidad de bajarme a visitar el pueblo, ya que a estado lloviendo demasiado, pero donde espero tener la oportunidad de bajarme porque todavía tengo el itinerario de Alaska durante 2 semanas más.

Los principios siempre son duros.

Esta frase la escucho constantemente en el barco, y bien que tienen razón.

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